Leía estos días, una de las revistas de DEBATES IESA,
referida a Negocios Innovadores / Empresas Rentables (Volumen XV / Numero 2 /
2010) , en particular, un articulo de Horacio Viana Di
Prisco, donde se refería a que Hacer Innovación es una Competencia (Pág.
18). Allí en su artículo, de excelente
contenido, se pueden sacar algunos datos importantes, que nos ayudan a entender
el letargo de las empresas aseguradoras en Venezuela.
Horacio abre su artículo haciendo diciendo “La optimización
del uso de los recursos, desincentiva la búsqueda de oportunidades de Innovación:
Business as usual, hacer las cosas como se venían haciendo, no
contribuyen al éxito de un programa de Innovación (Christensen y Raynor 2003)".
Vale la pena recalcar, que eso es precisamente lo que todas las aseguradoras e
intermediarios (Corredores, Sociedades y Productores) hacen, repiten siempre la
misma práctica, la misma dosis y ninguno hace nada por romper el círculo de
confort en el que vive día a día su trabajo. Una de las frases que más me
gusta, es que el que quiere ganar el doble, debe arriesgar el doble, y créanme
que esa es una máxima.
En los procesos de innovación, el riesgo es el factor más
influyente, pero el temor es Opera Prima al momento de pensar en iniciar un
proyecto e inclusive, es el gran destructor de los propios proyectos, temor que
tienen quienes dirigen las empresas y que siempre encubrirán con actitudes y
posiciones negativas frente al desarrollo del proyecto. En otras palabras,
quienes manejan las compañías, temen afrontar riesgos en iniciativas
innovadoras, pues prefieren seguir haciendo las cosas como lo vienen haciendo,
porque “Si así estamos bien, ¿Para qué cambiar?"
Hay tres aspectos que determinan si una organización es o no
propensa a la innovación. Primero, quienes dirigen la empresa, son personas con
“visión” y si efectivamente, son líderes en sus organizaciones (No es lo mismo
ser un Líder, que un presidente de una empresa); otro aspecto importantísimo,
es que la propia empresa, promueva ideas y considera las propuestas de sus
empleados, en otras palabra, que la organización sea pro innovación y por
último, que quienes conforman los niveles gerenciales, tengan en su ADN la
actitud para promover proyectos innovadores. Es posible que sea muy difícil
conseguir que estos tres aspectos conjuguen al mismo tiempo en alguna compañía,
realmente son pocas, y si no me creen, revisen el mercado.
Pero ¿Por qué las empresas tienen tan poco estimulo para la
innovación? En mi opinión el problema es mucho mayor de lo que nos podemos
imaginar y afecta no solo a la alta gerencia de las empresas, también afecta a
toda la base de empleados que trabajan en cada una de ellas. Hay una vieja
frase que reza “Buscando un medio para completar el bolívar” y en efecto, este
es uno de los mayores problemas que enfrentan las empresas en general y que se
convierte en el dragón a vencer por el caballero armado de la Innovación.
Cuando nuestro personal está enfrascado en realizar sus tareas diarias, pero
utiliza su tiempo libre en buscar solución a sus problemas personales más
terrenales, entonces, estamos frente a la primera causa de muerte de la
Innovación, el libre pensamiento sucumbe ante la presión de las necesidades más
elementales del hombre. Y si no les convence esto, pues hagan la prueba, cuando
tienen suficiente dinero en la cuenta, sus niveles de stress disminuyen prácticamente
a cero, fíjense en Diciembre, cada vez que los empleados reciben sus
utilidades, vemos como su estado de ánimo cambia y provoca momentos de
distensión que a su vez generan ideas, hagan la prueba, traten de revisar
cuales son los momentos de mayor actividad creativa de ustedes mismos. Fíjense
una cosa, los emprendedores, en algún momento, cuentan con ese momento de
“Espacio Creativo” que es lo que los impulsa a iniciar un emprendimiento, las
personas que tienen a generar mayores iniciativas de innovación, tienen a tener
un cierto poder adquisitivo y tiempo libre, y no estoy hablando de ocio.
Volvamos al tema, es lógico y normal que muchos de los
ejecutivos y directivos de las empresas, al momento de sentarse a ver algún proyecto,
digan que están muy ocupados en las actividades actuales y no tienen tiempo de
preocuparse por revisar un proyecto de innovación, significa que están más
preocupados por la eficiencia que por la innovación, ven las cosas a corto
plazo y no a largo plazo, en definitiva, no tienen visión estratégica y eso es
un error lamentable en las empresas.
En mi opinión, centrándonos en el tema de la innovación,
buscar introducir nuevos productos en un segmento colmado de ofertas iguales de
la competencia, es un esfuerzo perdido, salvo que ese nuevo producto, aun
cuando este aparentemente encasillado en un sector particular, apunte a un
segmento distinto, me explico, si en el segmento de pólizas de automóvil,
pretendemos entrar con un producto que apenas tenga una par de variaciones con relación
a la competencia, habremos perdido el tiempo, pero si por el contrario, esas variaciones
apuntan a asegurar dentro del segmento de automóviles un nivel distinto que
poco se asegura o inclusive, que pudiera ser un sector desechado por los
tradicionalista, entonces estaremos innovando y rompiendo los paradigmas del
mercado. Solo imagínense que una empresa de seguros, decide asegurar con
cobertura amplia y deducible, vehículos entre 11 y 20 años de antigüedad,
¿serian unos locos?, pues yo creo que no, si toman en cuenta que la depresión del
sector automotriz en Venezuela se inicio más o menos hace 10 años, deberían haber
más vehículos en ese rango de antigüedad, que lo que habría entre 1 y 10.
Seguramente habrá quien diga que lo que digo es una estupidez, es posible, pero
me parece más estúpido ver como las aseguradoras canibalizan el mercado,
sacrificando tasas, arriesgando la utilidad, engañando a los asegurados, sin
darse cuenta que existe un segmento que necesita su seguro y que estaría dispuesto
a pagar siempre y cuando sea a un costo razonable y entendiendo que pidiera
tener algunas restricciones, pero ninguna aseguradora tiene iniciativa para
eso.
Me pregunto yo, ¿Por qué las aseguradoras no tomaron la
iniciativa de ofrecer pólizas a segmentos de bajos recursos antes de que lo
impusiera de mala forma el gobierno?, la respuesta es simple, porque estaban
muy cómodos en su círculo de confort, pero se los rompieron. Imaginen
solamente, que una aseguradora hubiera salido a mercado con un tipo de póliza
parecida a las solidarias, mejor confeccionadas, con mejor diseño, respaldadas
y con precios y opciones razonables; eso hubiera sido realmente innovador,
hubiera dejado en la arrancada a todos sus competidores, hubiera abarcado una
muy buena porción del mercado y hubiera demostrado que si se puede innovar y
obtener beneficios, también lo dijimos cuando hablamos de las RSE Rentable.
Pero está visto que aun al mercado asegurador le falta mucha
maduración desde el punto de vista de Innovación, y no lo digo como algo
negativo, al contrario, esto significa que hay mucho en que mejorar, mucho en
que generar cambios, modernizar y actualizar un mercado, que aun con su antigüedad
no ha crecido y madurado como sus pares regionales. Provocar cambios e innovar,
debe comenzar por dentro de las propias empresas, desde cada uno de quienes las
dirigen, desde sus empleados, estos últimos deben sentir y palpar la
posibilidad de que sean escuchados al presentar una idea y no relegados o
burlados por hacerlo. Promovamos espacios para la innovación en cada compañía, haciendo
concursos de innovación, reforcemos la cultura de empresa moderna y rompamos así
las amarras que nos tienen sujetos al puerto, aprovechemos el viento.
Innovemos, rompamos paradigmas, adelantémonos al futuro, ampliemos nuestros horizontes y no temamos a arriesgarnos. el que no arriesga, ni gana ni pierde!!






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