¿Cuántas veces ha querido hablar con un representante de una
empresa y lo único que puede hacer es escuchar una grabación?; Pregúntese
cuantas empresas a las que llama no tienen IVR. Un IVR es un Interactive Voice
Response en ingles o lo que se traduce como un sistema de Respuesta
Interactivo de Voz. Estos sistemas abundan en casi todas las empresas que
consideran, según su criterio, que el cliente, todo lo que necesita lo puede
conseguir allí.
Nada más lejos de la realidad, hoy en día, la percepción por
parte de los usuarios de IVR, es que apenas le solucionan un par de cosas, el
resto, hay que resolverlas de otra forma. Algunos de estos sistemas, en la
última de sus opciones, ofrecen al cliente la posibilidad de hablar con un
Ejecutivo, lo que para uno es bastante bueno, pero ¿Esta todo previsto para que
el ejecutivo nos de una respuesta o la ayuda necesaria para resolver nuestro
problema? La respuesta es NO.
Constantemente se comete el error, de colocar a operadores
frente al servicio de atención al cliente, carentes de las herramientas e
instrucciones para solucionar el problema al cliente. Por ejemplo, me paso en
estos días con una aseguradora, de la cual no voy a decir el nombre, porque se
preocuparon cuando hable con un amigo que trabaja allí y me pidió detalles para
poder poner correctivos. Pues bien, Llame para conocer de una solicitud de
reconsideración que introduje en el mes de marzo, y que hasta la fecha no había
recibido ningún tipo de información al respecto por parte de la aseguradora. Lo
primero que hice fue buscar en internet el número de teléfonos en la página web
de la compañía y solo aparecía el 0500, pues llame y listo, inmediatamente me
atendió una gentil voz femenina con un cierto acento tecnológico; me alegró saber que habían cambiado el menú para comodidad de los clientes, pero tengo
que ser honesto, por ninguna parte conseguí la opción de “Si usted es idiota,
espere un momento que será atendido”.
Entonces, ya que había recorrido el IVR y no conseguí la
opción que necesitaba, busque en todas las opciones lógicas en la página web,
hasta que logre ubicar el teléfono de la central. Llamé y le explique a la chica que me atendió, que necesitaba
información de mi solicitud, a lo que me indico de manera precisa, llame al
0500 y presione 1 1 1 , allí puede obtener la información de su reembolso. Así
que más contento que muchacho con juguete nuevo, volví a llamar al IVR y
presione 1 tres veces, fue entonces cuando el sistema me pidió mi numero de
cedula, lo introduje y rápidamente el sistema me informo que yo estaba asegurado en la compañía y que
tenia Bs. 1.000 de deducible, Guaooo!!! Eso yo ya lo sabía, quiero saber de mi
solicitud!!!
Luego de mi mal rato con la CiberSeñorita del IVR, llame a
algunos contactos que me procuraron el teléfono directo del área a la que yo
necesitaba acceder; Finalmente llame y tengo que reconocer que en principio me
atendieron muy bien, pero luego se pusieron un poco torpes en cuanto al manejo de
la situación, al punto de decirme, que ellos no tenían que hablar conmigo, que
yo debía hablar con el intermediario, a lo que le respondo claramente a la
señorita, que el contrato de seguro es entre la aseguradora y yo, que el
intermediario lo pongo yo y el que paga la prima soy yo, así que al que tienen
que atender es a mi. Además que tampoco entiendo, porque la aseguradora me
obliga para suscribir la póliza que tenga un intermediario, que yo sepa, la Ley
de la Actividad Aseguradora, no contempla eso como requisito de suscripción,
pero eso será tema de otro análisis.
Lo que quiero decirles con esto, es que hay que ir adaptándose
a las realidades de cada uno de nuestros negocios, los IVR no pueden solucionar
los problemas de los clientes, no tienen las respuestas a todas sus preguntas y
siempre, siempre, habrá que requerir de la asistencia pronta y precisa de una
persona al otro lado de la línea telefónica; Pero, ¿basta con poner a alguien a
atender el teléfono? Obviamente que no, estas personas deben poder entender el funcionamiento
de la empresa, sus limitaciones, sus compromisos y hasta el ámbito legal que lo
rodea, pues son la primera línea de atención con lo más importante que tiene la
empresa, sus clientes.
Otro caso muy común, es cuando llamamos a una empresa
prestadora de servicios, y al plantearles algún inconveniente, nos dicen que
tenemos que llamar a otro número y que no nos pueden comunicar, que tenemos que
llamar nosotros. Para uno como cliente, es transparente que la empresa subcontrate
un call center externo para dar servicio a los clientes, se les debe exigir a
estos contratistas, que deben estar conectados con la empresa de alguna forma,
para poder darles respuesta a los clientes cuando así lo requieran. Los
scripts, son solamente orientadores y no las tablas de los mandamientos, por lo
que no solamente hay que enseñarle a los teleoperadores a responder según el
guion, también hay que enseñarles a pensar y poder tener la posibilidad de
hacer una transferencia de llamada al departamento que corresponda dar la respuesta
a los clientes.
Entendamos que los centros de atención telefónica, son un
primer filtro en un proceso de atención al cliente, pero no podemos pretender
que lo soluciones todo. Es estúpido, que además de que no os resuelven la mayoría
de las cosas, nos envíen entonces a una agencia para poder tramitar algún
requerimiento, que a estas alturas de la vida, deberían poder solucionarse
mediante la tecnología. Si usted quiere suspender una línea telefónica o una
tarjeta de crédito, usted puede hacerlo por teléfono, pero si quiere
reactivarla, tiene que ir a una oficina para poder hacerlo, ¿Qué tiene de
distinto suspenderla y activarla? Para tramitar Dólares, hay que hacer una
carpeta, cuyo contenido es descargado de una página del gobierno, para llevarla
al banco, para que esto tramiten las divisas que yo ya solicite vía electrónica,
es de locos!!!
Los clientes nos hemos visto maltratados y muchas veces
relegados por las empresas, pero estas últimas, siempre que dan una rueda de
prensa o sacan una publicidad, se llenan la boca hablando de los Clientes,
creen conocernos, pero no es así, las empresas no evolucionan, pero los clientes
si, y finalmente lo que ocurre, es que meten a todos en un saco y lo cierran, y
de esta forma, con todos en el, trazan sus creativas actividades comerciales. Pero
no se dan cuenta, que esa persona que hace unos años comenzó a ser cliente de
ellos, ya no está soltero, se caso y tiene hijos, obviamente sus prioridades
han cambiado. ¿Cuántas veces recibe usted una llamada de su aseguradora, para
saber cómo esta después de su intervención quirúrgica? O ¿alguna vez le
llamaron para saber si estaba conforme con la reparación de su carro?, siempre
se discute en que es lo que hay que hacer con los clientes individuales, pero
lamentablemente, para las compañías de seguros, lo clientes individuales somos
material de relleno, las compañías prefieren canibalizarse día a día entre ellas,
en una guerra desmedida de tasas, para ganar las cuentas de los otros, pero una
vez que la tienen, olvidan temas de servicio elementales; un colectivo de
salud, es un grupo de personas, a las que hay que atender, prestar buen
servicio, a las que les gusta que las llamen por su nombre o apellido, a las
que les gustaría que su aseguradora, les ofreciera algo más que lo que contrata
el patrono, ¿o es que lo importante es el patrono?
La buena atención al cliente, es un tema de respeto hacia él,
de acercamiento de la empresa hacia el cliente, de interés por sus necesidades,
el cliente está hoy en la empresa y si no es bien atendido, tiene muchas
opciones en el mercado. Lo malo del mercado Venezolano de Seguros, es que todas
las compañías son igual de malas, así que como dice el dicho “Más vale malo
conocido…..”, y entonces su infidelidad es castigada por la empresa nueva, porque
al querer contratar una póliza en otra compañía, le aplican plazos de espera
como castigo por haberse ido de la anterior, lo miran si uno fuera un bicho
raro, con recelo y con cierto grado de
desconfianza, pero ninguno le pregunta porque que quiere cambiar de compañía,
ninguno le ofrece algo mejor por cambiarse, ninguna le trata de enamorar,
ninguna lo busca!! Porque los clientes individuales, somos un estorbo para las
aseguradoras Venezolanas, les damos demasiado trabajo, ocupamos mucho su
tiempo.
Los que me conocen, saben que tengo muchos amigos en el
sector de seguros en Venezuela, pues allí desarrolle una carrera de más de 18
años, por lo que creo tener alguna experticia para poder decirles todo lo que
les estoy diciendo. Seguramente habrá personas que dejen de leer mis escritos,
pero si eso ocurre, entonces sabrán que tengo razón.
Como siempre, pretendo que esto sea una oportunidad de
cambio, de innovación y no que se convierta en un paredón de fusilamiento. Mi
mayor interés es que nuestro mercado de Seguros, sea mucho más maduro, moderno
y generoso, que llegue a más personas, que multiplique sus opciones y que sea
cada vez más competitivo. Atrévanse a recibir las quejas de sus clientes, establezcan
canales de comunicación abiertos y bidireccionales, que les permitan conocer
mejor a sus clientes y sus necesidades. Rompan su círculo de confort.
Les dejo un par de videos que me parecen fantásticos,
referidos a la atención al clientes y si pueden, busquen a alguien que sea su
cliente fantasma y prueben sus propios procesos de ATC, para que vean la cruda
realidad que sufren sus clientes en sus empresas.








