Se cierra un nuevo año y con él
un nuevo periodo para las empresas aseguradoras en Venezuela. Un periodo
marcado nuevamente por los embates de un estado, cuya visión del mercado, está completamente
enferma de cataratas.
Durante el 2013 se promulgo:
1. Providencia
3856 del 18/11/2013 “Póliza General y
Uniforme de Salud Individual”
2.Providencia
747 del 11/03/2013 “Normas Relativas a
los Estados Financieros Analíticos Mensuales (SEFAM) que Deben Presentar las Empresas de Seguros
Autorizadas para Operar en Venezuela”
3. Providencia
746 del 11/03/2013 “Normas de
Contabilidad para Empresas de Seguros”
4. Providencia
3022 del 26/06/2013 “Código Contable de
las Empresas de Reaseguros”
5. Gaceta
Oficial 40.129 del 14/03/2013 “Normas
que establecen el número de pólizas de seguros solidarios año 2013”
Esto solo lo que aparece en la Página
de La Superintendencia de la Actividad aseguradora (http://www.sudeseg.gob.ve/regulaciones)
pues allí no aparece por ejemplo, la obligatoriedad que tienen los viajeros,
con destinos nacionales e internacionales, de adquirir un servicio de
asistencia de Viajes que cubra Servicios médicos para viajeros, Hurto, robo o Pérdida
de equipaje (G.O. 40.308 del 04/12/2013).
Tampoco aparecerá, la Ley que
regula los precios de vehículos nuevos y usados, ni la que regula la ganancia a
un 30%, ni el decreto de incremento del salario mínimo, o las providencias
regulatorias de acceso a las divisas extranjeras, todas ellas con serios
impactos sobre las operaciones de las aseguradoras en Venezuela.
Todas estas regulaciones, o por
lo menos casi la totalidad, han sido concebidas bajo la mesa, en la penumbra y
en la más completa ignorancia de las consecuencias que acarrean a uno de las
industrias más importantes del país, pues se realizan con muy poca o ninguna asesoría
de los expertos en el mercado, sin analizar los daños colaterales que producen,
para muestra, remítase a los efectos de prohibición de la comercialización de pólizas
por medio del canal de Bancaseguros en el año 2010, donde los Venezolanos
bancarizados de Niveles Socioeconómicos D y E que actualmente concentran más
del 80% de la población, perdieron la posibilidad de acceso a pólizas económicas,
con facilidades de pago y con el respaldo de las mejores aseguradoras del país.
Pero como ya es práctica usual
para cualquier empresa venezolana que crea en el país y en las oportunidades
que este tiene, siempre ajustaremos los procedimientos, los procesos y nos ajustaremos a lo
establecido por los entes reguladores, impregnando de Innovacion a toda la
industria aseguradora.
Dicho esto, nuevamente me
pregunto, ¿Ha crecido el mercado más que la inflación?, ¿Creció en primas
cobradas o en cantidad de clientes? ¿Creció en cantidad de pólizas por
asegurado?; hasta ahora, nadie ha contestado estas preguntas.
En momentos donde la inflación crece
a “Paso de vencedores” y que la tasa cambiaria es un espejismo, no solo por su
valor monetario, sino porque no existe libertad de acceso a ellas, llenarse la
boca en los eventos de lanzamiento de incentivos o en las fiestas de Diciembre,
diciendo que la empresa ha crecido por encima de las expectativas, suena un
poco hueco.
Mostrar cifras de crecimiento inorgánico
es peligroso en estos tiempos y no entiendo porque no se muestran os
crecimientos en cantidad de clientes, numero de pólizas nuevas, persistencia,
Ratios de Pólizas por cliente, etc. Estos KPi´s (key performance indicators),
Indicadores Claves de Desempeño en sus siglas en Ingles, impondrían a las
aseguradoras un reto importante de cara a sus accionistas. No pretendo que se
entienda que propongo descartar los tradicionales indicadores, pero es
importante que se entienda que hay otras formas de definir los crecimientos y
que en situaciones de inestabilidad económica, se hace necesario que
indicadores paralelos nos den una lectura correcta del desempeño de las
aseguradoras.
Que nos espera en este 2014.
Los venezolanos tendrán más
dificultades de poder garantizar que su dinero no se desvanezca frente a la inflación
y como ya es tradición, insistirán en convertir sus bolívares a una moneda más
dura. Por lo tanto, habrá más dinero circulando en el país, lo que no
necesariamente es bueno, esto debido al endurecimiento de los procesos de extracción
de Bolívares a Moneda extranjera.
Ese circulante tendrá pocos destinos,
entre ellos, Alimentación, Ropa, Educación y Salud en primer término, Entretenimiento
en segundo y finalmente Inversión; y coloco la inversión en último lugar,
porque solamente un 20% de los venezolanos, tendrían suficiente liquidez para
poder realizar inversiones, el otro 80%, tendrá dinero en las manos, pero no lo
suficiente para realizar las inversiones que quisiera. Este gran grupo, requiere de cubrir necesidades y de alcanzar productos y servicios que hasta ahora se presentan aspiracionales.
Esto dibuja una oportunidad
interesante de comercialización en nuevos segmentos, pero las aseguradoras
deben cambiar su manera de ver el mercado, deben evolucionar junto con él y no
pretender que los prospectos vendrán a ellas, eso acabo hace tiempo.
Las grandes cuentas corporativas
son cada vez menos, por lo que los mercados emergentes se hacen cada vez más importantes
para el crecimiento y sustento de las aseguradoras. ¿Cuánto ha impactado al
mercado asegurador a riesgo, las operadoras de fondos administrados? ¿Por qué no
se regula el mercado de administradoras de fondos? ¿Puede una empresa de
seguros regulada por la SAA manejar fondos administrados cuando dicha práctica
no está regulada?; tarea para la Superintendencia y para la propia Cámara de
aseguradores.
Ahora bien, hace falta que el
ente regulador, flexibilice los procesos de suscripción que apuntan a canales
no tradicionales de comercialización, para que las aseguradoras puedan permear
con sus productos los mercados desasistidos, pero también las aseguradoras,
deben ponerse a pensar “Fuera de la Caja” sobre los productos y servicios que actualmente
maneja, no pueden pretender manejar un mercado atomizado con los modelos de
hace 50 años.
Este 2014 nos trae retos
importantes, necesarios para la subsistencia de las compañías en un mercado que
se tornara muy distinto al que hemos conocido y esto no solo afectara a las
aseguradoras, también tiene impacto directo sobre el canal tradicional de comercialización,
Intermediarios, Corredores y Sociedades de Corretaje de Seguros.
En mi humilde opinión, todos los
actores que interactúan en el mercado de seguros en Venezuela, tienen que
sentarse a repensarse, a diseñar nuevos modelos, a mirar el mercado con otros
ojos, a operarse las cataratas y ponerse lentes.
