Es poco probable, que cuando lean el contenido de este blog de hoy, se aproxime a lo que quiero compartir con Ustedes.
Cuando me refiera a los mercados emergentes, no lo hago en la dirección que acostumbraríamos a ver, esos países en vías de desarrollo, con economías en recuperación, con gobiernos en francos pasos de consolidación. Mas bien me refiero a las oportunidades que se presentan a diario en el interior de nuestro país, a esos mercados que, por lo corto de la visión de negocio de la mayoría de los intermediarios, constantemente deambulan sin reparo, pues no hay suficiente gente con visión para atraparlos.
Y con esto no quiero que los intermediarios, se sientan que los estoy menospreciando, por el contrario, lo que quisiera es que vieran un verdadera oportunidad de negocio, que apunta a aumentar el piso de su cartera y hacerlo mas solido, con actividades mas actuales, menos clásicas y claro esta, de grandes números, pero sobre todo, de trabajo, mucho trabajo, en el que hay que olivarse de la intermediación clásica.
Impulsar mercados masivos significa que hay que pensar en muchas pólizas y poca prima por póliza, en segmentos distintos a los que de forma tradicional se han atendido. Solo un 15% de la población ocupa los segmentos A y B, mientras que el resto, 85% ocupan otros segmentos; ademas de que solo un pequeño porcentaje esta bancarizado.
Ya solo con estos dos indicadores, la orientación del barco debe tomar otro rumbo, quizás con una ruta un
poco mas compleja, dando bordos, rizando velas y aprovechando los vientos a través para alcanzar las zonas de menos complejidad en la navegación, dentro de este mar tan complicado. Si continuamos con el símil, como yo veo las cosas, los actuales actores del mercado de seguros, apenas navegan bordeando la costa, utilizando el derrotero que se ha escrito hace muchos años y pocos se atreven a alcanzar nuevos vientos y mares, por temor al fracaso, pero debo decirles, el qui quiere ganar el doble, debe arriesgar lo mismo.
poco mas compleja, dando bordos, rizando velas y aprovechando los vientos a través para alcanzar las zonas de menos complejidad en la navegación, dentro de este mar tan complicado. Si continuamos con el símil, como yo veo las cosas, los actuales actores del mercado de seguros, apenas navegan bordeando la costa, utilizando el derrotero que se ha escrito hace muchos años y pocos se atreven a alcanzar nuevos vientos y mares, por temor al fracaso, pero debo decirles, el qui quiere ganar el doble, debe arriesgar lo mismo.
Por otra parte, son pocas las empresas de seguros que apuntan abiertamente a los mercado emergentes, pero aquellas que lo hacen, saben que están llevando la mayor parte del trabajo, considerando que deben crear la ruta, conocer los vientos, las corrientes y descubrir islas, poblaciones, bahías y archipiélagos, donde puedan establecer sus propias tendencias y mercados. Hay otras empresas que creen estar haciendo innovación en este segmento de mercado, pero resulta que aun cuando tienen tiempo navegando, permanecen recorriendo la costa, con largo recorridos, pero con poca efectividad.
Como veo el mercado, las oportunidades son inmensas, poco explotadas, con retos de innovación importantes y sobre todo, con mucho riesgo, pero considerando la contracción natural que el mercado clásica viene experimentado, las únicas alternativas son, vender el barco o atreverse a navegar nuevos mares.
Obviamente, existen factores que deben evolucionar al unisono junto con el resto de los actores, se trata de los entes reguladores, que definitivamente, deben aprender a ver el mercado con otros ojos y con una perspectiva mucho mas atrevida, interesada en evolucionar tanto o mas que los mercados regionales, pues de lo contrario, la actividad pudiera verse en peligro de desaparecer paulatinamente. Por otro lado, la cámara de Aseguradoras de Venezuela (CAMARASEG), que aun cuando viene desarrollando una actividad importante, pues genera día a día, año tras año, gestiones en todos los ángulos que afectan el mercado, creo que debería de abrir espacio al estudio estratégico de nuevos segmentos y patrones de mercado, dentro de los marcos establecidos por el ente regulador.
Mi recomendación, abrir espacio en la planificación estratégica a esos puntos que siempre hemos menospreciado, que consideramos efímeros y volátiles, asesorarse de la manera correcta y romper los paradigmas personales, empresariales y corporativos, pues es allí donde radican la mayoría de los problemas de los actores de este segmento.

